Cómo China se convirtió en el salvavidas económico de Rusia
Tras la visita de Trump, el presidente ruso viaja a Pekín para reunirse con Xi Jinping. DW analiza cómo el comercio y el apoyo financiero de China contribuyen a mantener a flote la economía rusa.
Aunque Rusia celebre su asociación "sin límites" con China -una frase acuñada cuando Vladimir Putin y Xi Jinping se reunieron justo antes de la guerra de Ucrania-, esas relaciones son cada vez más unilaterales.
El comercio bilateral se debilitó en 2025 como consecuencia de la bajada de los precios del petróleo, pero las exportaciones de bienes rusos a China casi se han duplicado desde febrero de 2022, cuando comenzó la invasión de Moscú.
En 2024, Rusia exportó a China bienes por cerca de 129.000 millones de dólares (111.000 millones de euros), en su gran mayoría petróleo crudo, carbón y gas natural, con grandes descuentos.
El Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio calcula que China ha comprado mas de 319.000 millones de euros (372.000 millones de dólares) en combustibles fósiles crudos desde que comenzó el conflicto, lo que ha proporcionado a Moscú divisas vitales para financiar a su Ejército, en medio de las sanciones occidentales.
A cambio, China ha exportado a Rusia bienes por un valor cercano a los 116.000 millones de dólares en 2024, suministrando maquinaria, productos electrónicos y vehículos que han sustituido a los proveedores occidentales.
Pekín no ha exportado directamente material militar acabado a Rusia, pero ha suministrado bienes de doble uso por valor de miles de millones de dólares, como productos y tecnologías de uso civil que también poseen aplicaciones militares. Ello ha contribuido a sostener la industria de defensa rusa.
Mientras Putin y Xi se preparan para reunirse esta semana en Pekín , donde mantendrán conversaciones de alto nivel -coincidiendo con el 25 aniversario del tratado de cooperación entre ambos países-, este creciente desequilibrio deja a Moscú cada vez más vulnerable a las prioridades de Pekín.
¿Por qué Rusia depende cada vez más de la tecnología china?
Las sanciones occidentales, impuestas desde 2022 y endurecidas repetidamente, han cortado el acceso de Rusia a la tecnología occidental avanzada.
Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido y sus aliados prohibieron las exportaciones de semiconductores, microelectrónica, máquinas herramienta de precisión y otros bienes esenciales para la producción de armas. La aplicación de estas medidas ha provocado una grave escasez en Rusia.
En respuesta, Moscú recurrió a China, que, según Bloomberg, suministró cerca del 90 por ciento de las importaciones de tecnologías rusas sancionadas en 2025, frente al 80 por ciento del año anterior.
Según informó Bloomberg en 2025, Pekín también ha proporcionado a Rusia información de observación terrestre, imágenes satelitales con fines militares, y drones.
La tecnología china ha permitido a Rusia mantener e incluso expandir su producción de misiles, drones y otro tipo de armamento, manteniendo así en funcionamiento la economía de guerra.
¿Por qué Rusia y China están aumentando su comercio en yuanes?
A medida que se desarrollaba la guerra de Ucrania, Estados Unidos, la Unión Europea y sus aliados ha expulsado a los principales bancos rusos del sistema de pagos SWIFT y congelaron aproximadamente 300.000 millones de dólares de las reservas del Banco Central ruso que se hallaban en el extranjero.
Esto convirtió de hecho al sistema financiero dominado por el dólar en un arma contra el Kremlin, haciendo que las transacciones en dólares o euros fueran riesgosas o imposibles.
En respuesta a ello, Moscú y Pekín aceleraron la llamada desdolarización y el uso de sus propias monedas nacionales. Según el ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, a finales de 2025, ambos países liquidaban más del 99 por ciento de su comercio bilateral en rublos y yuanes .
El problema es que la yuanización ha creado nuevas dependencias. Ahora, Rusia se enfrenta a la escasez ocasional de yuanes y a mayores costos de endeudamiento. Asimismo, debe tolerar la superioridad de Pekín en todas las negociaciones bilaterales. Los países que poseen o piden préstamos en yuanes quedan más vinculados a la economía y las políticas de China.
¿Es probable que China amplíe su dominio económico sobre Rusia?
Muchos de los principales analistas de las relaciones entre Rusia y China creen que la influencia de Pekín sobre Moscú probablemente aumentará aún más en los próximos años.
Durante su visita de esta semana, se espera que Putin impulse el progreso en la construcción de nuevos oleoductos y la ampliación de los existentes, lo que reforzará aún más los ingresos por exportaciones de Rusia y la seguridad energética de China.
El Kremlin está particularmente interesado en finalizar la construcción del gasoducto Fuerza de Siberia 2, largamente demorado, que podría suministrar hasta 50.000 millones de metros cúbicos de gas anuales a China a través de Mongolia. El proyecto sigue estancado debido a disputas sobre precios y detalles técnicos.
El deseo de Pekín de contar con un suministro energético terrestre fiable ha aumentado desde el bloqueo en el estrecho de Ormuz durante la guerra contra Irán. El problema es que cualquier avance en esos planes vincularía aún más el futuro energético de Rusia con China, reforzando la influencia de Pekín sobre Moscú.
La cumbre entre Putin y Xi se produce, además, pocos días después de la visita de alto perfil de Donald Trump a Pekín, en la que Washington y Pekín intentaron estabilizar sus relaciones en materia de comercio, tecnología y asuntos globales tras años de turbulencias.
Un acercamiento en las relaciones entre Estados Unidos y China no beneficia a Putin. Reduciría el incentivo de China para alinearse plenamente con Rusia contra Occidente, ya que Pekín prioriza la protección de sus enormes intereses económicos con Estados Unidos y Europa.

