Por Brenda Calvo 5 de julio de 2026, 8:00 AM

Nació entre sirenas, cascos y el ejemplo del servicio. Javier Murillo forma parte de una familia de bomberos que ha hecho de ayudar a los demás una forma de vida. Esa vocación lo llevó hasta Venezuela, donde hoy enfrenta una de las misiones más exigentes de su carrera sin olvidar que, al regresar, lo espera el abrazo de su esposa y de su hijo de ocho meses.

¿Quién es usted fuera del uniforme de bombero y qué lo motivó a dedicar su vida al servicio de los demás?

Javier Murillo es una persona, es un padre de familia, un hijo y un hermano de otros bomberos y una bombera. Somos una familia que siempre nos hemos dedicado al servicio a los demás. Entonces, ese es Javier Murillo, una persona que siempre ha estado involucrado desde niño en una estación de bomberos, siguiendo el ejemplo de mi hermano mayor, que también trabaja para el Cuerpo Bomberos de Costa Rica.

Cuando recibió la noticia de que viajaría a Venezuela para participar en las labores de rescate, ¿qué fue lo primero que pasó por su mente?

Fue mi familia, que en realidad tengo un hijo de ocho meses, pequeño. Entonces, primero pensé en mi familia, les informé que había una prealerta para desplazarnos a brindar ayuda humanitaria al país afectado y que me tenía que ir. Ya cuando se da la confirmación de que sí nos vamos para Venezuela, me comunico con mi esposa vía telefónica, que no podía ir al trabajo de ella para despedirme debido al inicio de la labor de movilización de lo que significa un grupo USAR (Urban Search and Rescue, Búsqueda y Rescate Urbano) entonces fue nada más una llamada y un "hasta luego y nos vemos pronto".


¿Cómo se lo toma su esposa, el no poder darse un abrazo, un beso de despedida y que sea así, por una llamada, el decirle "me voy para Venezuela a ayudar"? 

Claro, y con sentimientos encontrados, un sentimiento de miedo por lo que está pasando acá, de las réplicas, esto es como estar en una guerra, la devastación es total, gracias al trabajo que hacen los periodistas, ya todas las imágenes empiezan a correr, ella se asusta bastante, pero también expresa su orgullo, para eso nosotros nos entrenamos mucho, bastante, en este caso yo soy instructor en la Academia Nacional de Bomberos de estructuras colapsadas, entonces también es parte de esto. Son sentimientos encontrados de miedo, pero también de orgullo.

¿Y usted cómo se prepara emocionalmente para ir a enfrentar escenarios de tanta destrucción, llenos del dolor de tantas familias sufriendo?

Cabe resaltar que todos somos seres humanos, nos afecta ver la devastación que hay, las imágenes que salen por televisión no demuestran la realidad de lo que pasa en este país. Es el olor, tantos edificios en el suelo, aun así, también un pueblo venezolano colaborando con los equipos de rescate. El pueblo venezolano, como nosotros diríamos, es un pueblo pura vida ayudándose entre ellos y a nosotros.

 
¿Cuál ha sido el momento más impactante que ha vivido durante esta misión y que tal vez usted dirá, esto yo nunca lo voy a olvidar?

Yo creo que todo, todos los momentos se llevan, pero localizamos una familia, entonces, como te digo, recientemente soy padre y eso le llega a uno, uno piensa en su familia, pero también es seguir adelante, seguir trabajando porque nuestra misión es buscar personas, intentar salvar personas, animales, buscar vida, toda vida importa.

En medio de una tragedia, ¿qué le da fuerzas para seguir trabajando durante horas o incluso días?

Vieras que uno deja de pensar en eso, se mentaliza en la labor que está haciendo. Yo creo que en esa parte uno pasa a un segundo plano y se dedica a la labor porque, aunque estemos rodeados de muerte, la esperanza no se pierde de encontrar una persona con vida.

¿Hubo alguna historia que lo haya marcado especialmente?

Vieras que todo, como te explicaba, todo marca, pero también ver a niños en las calles, eso es fuerte. Pero también, los niños que se acercan a saludarnos y darnos una sonrisa, en medio de esta devastación, te marcan.

¿Qué significa para usted representar a Costa Rica en una misión internacional de esta magnitud?

Es un orgullo increíble poder representar a Costa Rica. Estamos en fechas mundialeras, ¿verdad?, y hoy estamos en el mundial de grupo de búsqueda y rescate donde el planeta se une para llevar una esperanza de vida al pueblo venezolano.


¿Qué es lo primero que le gustaría hacer o decir cuando regrese a su casa y se reencuentre con sus seres queridos, con su bebé, con su esposa?

Abrazarlos y decirles que los amo y que los he extrañado mucho.

Después de vivir una experiencia como esta, ¿qué enseñanzas se lleva para el resto de su vida?

No dejar nada para después. Los momentos son ahora y en un segundo ya no podemos tener nada ni a nadie, entonces, es vivir el momento con las personas que amamos.

¿Cómo le gustaría a usted que los costarricenses recuerden el trabajo que ustedes realizaron en Venezuela?

Creo que los costarricenses ya recuerdan, ya lo tienen, creo que se sienten orgullosos del país tan hermoso y ese país tan pura vida que nosotros, estos 48 integrantes que estamos aquí del Cuerpo de Bomberos, representan lo que es el pueblo costarricense, que es un país de hermandad, que nos apoyamos entre todos.

¿Cuál es el panorama ahora en Venezuela? ¿Qué es lo que han podido ver en estas últimas horas?

Ahorita tenemos trabajando cerca de 18 horas en una estructura donde tenemos una posibilidad de víctima. Nos indicaron que había una señora, encontramos unos indicios y estamos buscando. Cuando iniciamos labores encontramos un gato y paramos, rescatamos al gato y seguimos trabajando. Aquí el proceso de trabajo va a seguir por más de 24 horas intentando llegar a esa persona y esperando que esté con vida. Nos estamos relevando, estamos dos fuerzas de tarea aquí trabajando en el sitio y un trabajo constante para no perder tiempo, no perder segundos valiosos, estamos los 48 bomberos trabajando fuerte para lograr que la persona esté con vida y esa es la esperanza que tenemos todos.

 
Si pudiera enviar un mensaje, tanto a las familias afectadas en Venezuela como a quienes siguen esta misión desde Costa Rica, ¿cuál sería?

Es un mensaje de esperanza, de apoyarnos entre todos en un mundo que cada vez más hay un odio general en muchos ámbitos, esto en realidad saca lo bueno de las personas y nos unimos. Creo que si todos los países del mundo, todos los ciudadanos, nos unimos como nos unimos de esta manera ante una emergencia, el mundo sería un lugar mejor.

Recibimos esas fuerzas desde allá de Costa Rica para seguir trabajando. El Cuerpo de Bomberos de Costa Rica siempre está para cualquier necesidad que tenga el país.

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