Nicaragüenses en el exilio recuerdan rebelión de abril 2018
La represión de las protestas dejó al menos 355 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Nicaragüenses en el exilio en Costa Rica y Estados Unidos pidieron el domingo (19.04.2026) justicia y ayuda internacional para presionar el fin del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, al conmemorar ocho años de la represión contra manifestantes en Managua que dejó más de 300 muertos.
Bajo el gobierno de los esposos y copresidentes Ortega-Murillo cientos de miles de nicaragüenses han sido obligados al exilio, entre ellos políticos, intelectuales, religiosos, estudiantes, líderes sociales y periodistas.
Algunos de ellos han sido expulsados en los últimos años hacia otros países y el gobierno les ha retirado su derecho a la nacionalidad.
"No hay democracia, ni paz, mientras no haya justicia", dijo la familiar de una de las víctimas, que pidió la reserva de su nombre, al leer un comunicado durante una homilía en la iglesia de San Francisco, en San José, la capital costarricense, donde se han refugiado miles de nicaragüenses.
Al acto religioso asistieron varios parientes de las víctimas, entre ellos Claudia Vargas, viuda del mayor retirado Roberto Samcam. Ella responsabilizaal gobierno de Ortega del asesinato en junio pasado de su compañero, en suelo costarricense.
En las afueras del templo, los familiares dispusieron decenas de fotografías con los nombres de las víctimas.
En tanto, medios nicaragüenses en el exilio, informaron de actos paralelos en ciudades de Estados Unidos como Los Ángeles, California, Charlotte, Carolina del Norte, Indianápolis, Washington y Nueva York.
El obispo auxiliar de Nicaragua, Silvio Báez, exiliado en Estados Unidos, recordó en la iglesia Santa Ágatha, en Miami, que "una dictadura criminal reaccionó con violencia, reprimiendo y asesinado a centenares de nicaragüenses" en abril de 2018.

