¿Estreñimiento en mascotas? Le contamos cómo evitarlo
Cambios de ambiente, estrés, deshidratación, dieta inadecuada o incluso condiciones médicas más complejas, como problemas de columna, cadera o próstata, pueden estar detrás de este padecimiento.
El estreñimiento no es exclusivo de los humanos. También puede afectar a perros y gatos, y muchas veces pasa desapercibido hasta que el malestar es evidente. ¿Cómo detectar este problema en su mascota?, ¿qué lo provoca? y ¿cómo puede prevenirlo? El veterinario Esteban Montero conversó con Teletica.com y aclaró las principales dudas sobre el tema.
“Por lo general, los gatos tienden a tener un arenero, entonces son pacientes que usted va a notar que se meten, intentan orinar, intentan defecar, dan vueltas, se quejan, y usted los ve intentando hacer la necesidad y no pueden. Eso es un signo muy importante que los propietarios deben notar”, explicó Montero.
En el caso de los perros, el comportamiento también es notorio.
"Usted les ve que el abdomen está tenso, a la palpación está bastante duro, hay dolor abdominal y, al igual que los gatos, intentan defecar y no lo logran, o lo hacen en poca cantidad, con heces duras y secas. Muchas veces se quejan al defecar”, detalló.
¿Qué lo causa?
El estreñimiento puede tener múltiples orígenes. Cambios de ambiente, estrés, deshidratación, dieta inadecuada o incluso condiciones médicas más complejas, como problemas de columna, cadera o próstata, pueden estar detrás de este padecimiento.
“En machos no castrados, los problemas de hiperplasia prostática pueden estar relacionados con dolor al defecar. También puede haber obstrucciones por cuerpo extraño o patologías ortopédicas que dificultan la movilidad”, señaló Montero.
Este medio conversó con una dueña de tres perros. La mujer relató que tras mudarse de casa, uno de sus perritos presentó signos de estreñimiento. A la semana, cuando ya se había adaptado al nuevo entorno, el problema desapareció. Según el veterinario, esto no es extraño, ya que "los cambios de entorno o situaciones que le provoquen estrés al animal pueden generar este tipo de problemas”.
¿Cómo prevenirlo?
La hidratación es un factor fundamental.
“Es indispensable asegurarse de que nuestras mascotas tengan agua siempre a disposición, y que sea de buena calidad. Si no les gusta o está sucia, simplemente no la toman, y eso agrava el problema”, indicó.
También es clave una buena alimentación. Se requiere una dieta balanceada. Si se da comida natural, ojalá esté formulada por un nutricionista veterinario certificado. Una dieta adecuada no debería generar este tipo de problemas si no hay patologías de fondo.
Además, se pueden incluir suplementos o fibra en la dieta, lo que favorece el tránsito gastrointestinal.
¿Cuándo acudir al veterinario?
Montero fue claro en este punto, “se debe acudir al veterinario en el primer momento en que uno nota el problema. Es algo que no se debe esperar”. Entre las acciones que puede tomar un profesional están la realización de radiografías, ultrasonidos, enemas o incluso la administración de laxantes adecuados para animales.
El bienestar de nuestras mascotas depende en gran medida de la atención que les demos a sus señales. Observar, prevenir y actuar a tiempo puede marcar la diferencia en su salud digestiva.