Desarticulada banda "Los Myrie", relacionada con la violencia y venta de drogas en Alajuelita
La Fiscalía de Narcotráfico y el Organismo de Investigación Judicial ejecutaron 17 allanamientos la madrugada de este miércoles, 6 de ellos en centros penitenciarios.
La Fiscalía Adjunta contra el Narcotráfico y Delitos Conexos, así como la Sección de Estupefacientes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), desarticularon la madrugada de este miércoles a la banda conocida como "Los Myrie".
En total, se ejecutaron 17 allanamientos en Alajuelita, Hatillo de San José, Alajuela, Heredia y Guápiles de Pococí. También se realizó una intervención en seis centros penitenciarios.
Se pretende a su vez la captura de 10 personas, de las cuales, hasta el cierre de esta publicación, se habían logrado 7 detenciones (vea video adjunto de Telenoticias).
El director general de la Policía Judicial, Rándall Zúñiga, resaltó que el operativo de este miércoles está relacionado exclusivamente con una causa por narcotráfico y legitimación de capitales. En ese sentido, aunó que existe un expediente paralelo, en el que se persiguen varios homicidios atribuidos a la organización criminal.
Precisamente, el Ministerio Público señaló en un comunicado que las plazas para la venta de droga que mantenía esta banda principalmente en la urbanización La Paz 86 de San Felipe de Alajuelita, así como en Hatillos de San José, fueron escenario de "violentos enfrentamientos" con bandas rivales, en las cuales se han utilizado armas de grueso calibre.
De hecho, durante las diligencias ha sido posible el decomiso de un fusil de asalto tipo AR-15, una granada de fragmentación, varias armas de fuego y varias dosis de estupefacientes listas para la venta.
La intervención de las cárceles responde a que los líderes del grupo, Wiston y David Myrie, descuentan penas de prisión por tráfico de armas y se presume que desde ahí giraba órdenes sobre el negocio de la comercialización de drogas.
En apariencia, como parte de las operaciones que esta banda mantenía, se detectó que varios de sus miembros hacían vigilancias que permitían alertar sobre la presencia de la policía, así como de personas que representaran una amenaza para el resto de los integrantes.
A pesar de lo anterior, la estructura tuvo bajas considerables en los últimos meses, incluida una mujer de apellido Ulate, a quien ultimaron el 30 de octubre de 2024, cuando viajaba con su bebé de 10 meses de nacido. Producto de ese ataque, el niño perdió la vida por un disparo en el tórax.