Documentos desclasificados: Agentes de CIA se infiltraron en grupos comunistas de Costa Rica
Las operaciones de esa agencia estadounidense llegaron incluso a la intercepción de correos.
Hace algunas décadas, en plena Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética (URSS), Costa Rica fue blanco de vigilancias e infiltraciones en algunas de sus organizaciones políticas.
De hecho, documentos recientemente desclasificados sobre el asesinato del expresidente estadounidense John F. Kennedy puntualizan que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de ese país logró penetrar los movimientos comunistas que había en el territorio nacional.
Esto a través de espías como Ross L. Crozier, quien era conocido internamente como “Humanoid”, según se desprende de un análisis hecho por Teletica.com a partir de una serie de comunicaciones internas del órgano de seguridad.
Al agente se le reclutó en 1949 y, posteriormente, se le encomendó una operación encubierta en el país; ni más ni menos que la más importante que la Central de Inteligencia tenía en su estación en San José, Costa Rica, como establece un memorando titulado “Project HUMANOID”.
El archivo —que no establece quién lo suscribe ni a quién va dirigido— enumera las asignaciones de Cozier. Específicamente, la “supervisión directa y estrecha” de una infiltración del Partido Vanguardia Popular (PVP), a cargo de “Humanoid-3”.

Sobre este último se destacó su inteligencia y el amplio conocimiento que poseía sobre “actividades, argumentos y personalidades comunistas” del país.
De igual manera, se le ordenó coordinar la penetración del “Humanoid-4” en los “frentes de mujeres” afiliados a Vanguardia Popular. Esto luego de que la misión fracasara y mostrara bajos niveles de productividad a cargo de otro agente.
Mediante ese golpe de timón, se pretendía potencializar el talento de “Humanoid-4” y explotar la estrecha relación que este mantenía con altos y bajos mandos de la agrupación comunista.
A su vez, le correspondió supervisar la labor de “Humanoid-1” y “Humanoid-2”, a quienes se les había destacado proyecto “Humankind”, orientado a la interceptación de comunicaciones en la Oficina Central de Correos, en San José, Costa Rica.
El puesto del primero de los agentes era considerado “crucial” para la estructura operativa de la estación de la agencia en el país.
Bien valorado

Parte de la documentación revisada por este medio se relaciona con el desempeño de Ross Crozier como agente, sus resultados y sus necesidades.
En reiteradas ocasiones, se destaca la importancia que tenía el oficial para la estación de la Central de Inteligencia.
"Mientras estuvo en Costa Rica, manejó con éxito una penetración de alto nivel en el Partido Comunista de Costa Rica", destaca uno de los perfiles biográficos disponibles.
Resaltan reiteradas alusiones sobre un cuarto oscuro secreto construido por Cozier bajo su casa, para capturar imágenes que después eran enviadas a la agencia de seguridad.
A pesar de la relevancia que tenía “Humanoid”, parte de los memorados difundidos se relacionan con una mejora salarial que pretendía. Incluso, existen registros de la tramitación de un permiso para que su esposa e hijos viajaran a Estados Unidos y él pudiera visitar a sus papás en Illinois, en la región central del gigante norteamericano.
Espía destacado

La carrera de Ross Cozier empezó a conocerse hace seis años, con las primeras desclasificaciones de documentos en los que se hacía mención de su amplia carrera en la Central de Inteligencia.
Antes de abrirse paso en esa agencia, sirvió en el Ejército durante la Segunda Guerra Mundial, así como especialista en inteligencia y operaciones de la Fuerza Aérea.
Mientras estuvo destacado en Panamá, conoció y se casó con la costarricense Argentina Cordero (Q.E.P.D.). Juntos tuvieron dos hijos. También estudió en una universidad en Costa Rica que no fue especificada, lo que le sirvió para mantener contactos directos con estudiantes y círculos intelectuales.
Era experto en pistolas y podía enviar hasta 16 palabras por minuto en Código Morse, como destacó el medio USA Today en una investigación publicada el 21 de noviembre de 2019.
Dicho periódico destacó la amistad que llegó a establecer con Fidel Castro (Cuba) y Ernesto “El Che” Guevara (Argentina), así como su “papel clave” en medio de los temores de una guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética.