“Pepe” Figueres fue blanco de “vigilancia técnica” de la CIA, revelan documentos desclasificados
Los seguimientos al caudillo se enmarcaron en una operación encubierta realizada en Costa Rica.
El expresidente José “Pepe” Figueres (1948-1949, 1953-1958 y 1970-1974) fue objeto de vigilancias por parte de un agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
Documentos recientemente publicados por los Archivos Nacionales y Administración de Documentos de ese país, relacionados con el asesinato del exmandatario estadounidense John F. Kennedy, dan cuenta de los seguimientos hechos al exgobernante costarricense.

Así lo pudo constatar Teletica.com de una revisión parcial de los 2.343 archivos disponibles, luego de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, ordenara su desclasificación el 17 de marzo.
Entre la documentación disponible destaca un memorando del 16 de julio de 1951, en el que se hace un resumen sobre una misión del espía “Humanoid” en el territorio nacional, en particular sobre la vigilancia al exmandatario dominicano Juan Bosch (1963).
Asimismo, se mencionan una serie de apuntes para dar seguimiento a través de otro agente, sobre figuras cercanas a Figueres y a los también exmandatarios Rafael Ángel Calderón (1940-1944) y León Cortés (1936-1940).
En uno de los casos se hace referencia a un operador de radio y agente de inteligencia del caudillo durante la Guerra Civil del 48.
"José Figueres y Juan Bosch fueron los objetivos de la vigilancia técnica", detalla el documento.
Sin embargo, también se consigna que Figueres afirmó en un momento que “uno de sus muchachos” le contó todo sobre los seguimientos de los que era blanco.
De ahí que se presume que una de tres personas sobre las que se hicieron los apuntes “podría haber sido la fuente a través de la cual se filtró la vigilancia”.
Los que sí y los que no
Consultado por este medio, el excandidato y exdiputado del Partido Liberación Nacional (PLN), Rolando Araya, de pública cercanía con José Figueres, también refirió anécdotas de “Don Pepe” y la Agencia Central de Inteligencia.
Pero el ingeniero químico de profesión reseñó que el exgobernante tenía comunicación con ese aparato de seguridad estadounidense, en el marco de una alianza que tenía con Juan Bosch, así como los líderes Rómulo Betancourt (de Venezuela, 1945-1948 y 1959-1964), Aureliano Sánchez (de Cuba) y Víctor Raúl Haya (de Perú), que tenía como fin el derrocar dictaduras a lo largo de la región.
Incluso, Araya recordó que Figueres dio una conferencia en un seminario que él organizó de jóvenes europeos y latinoamericanos de la socialdemocracia, en la que incluso fue cuestionado sobre los rumores de sus vínculos con la Agencia Central de Inteligencia.
"'Don Pepe' dijo: 'Porque es cierto. La CIA, el FBI (Buró Federal de Investigaciones) y otros aparatos de inteligencia de los Estados Unidos son aparatos muy grandes y hay gente para todo. Y hay gente de la CIA que está a favor del derrocamiento de estos militares y gente de la CIA que estaba en contra. Entonces nosotros nos pusimos de acuerdo con los que estaban a favor'.
"O sea, quiere decir, trabajamos juntos. Don Pepe tuvo muchos de esos vínculos en esa lucha en donde se trasegaron armas. Y bueno, lo último que le quedaba de armas lo entregó don Pepe a Humberto Ortega y al cónsul de Cuba, que radicaba aquí en Costa Rica, con lo cual iniciaron la guerra contra Somoza en el año 78", acotó el político.
El también exministro de Obras Públicas y Transportes dijo que el caudillo le contó “con lujo de detalles” varias coordinaciones que había hecho con Estados Unidos.
"De lo que 'Don Pepe' me hablaba era con la gente de la CIA con la cual él hablaba, no con los que no lo querían. De eso otro no me habló nunca", señaló el político.
En ese sentido, Araya descartó conocer en qué consistían las vigilancias estadounidenses.
Sin embargo, sí mencionó que supo cuando dictadores de los que procuraba derrocar lo mandaban a matar —como ocurrió con Rafael Leónidas Trujillo (República Dominicana) y Fulgencio Batista (Cuba)— y Figueres debía defenderse.
“Sujeto de interés”
Las alusiones a Juan Bosch son más repetitivas en los documentos desclasificados. De hecho, se especifica que “Humanoid” era uno de los responsables de la vigilancia técnica hecha al expresidente de República Dominicana.
De hecho, según publicaciones de los medios dominicanos Listin Diario y Panorama, el exmandatario fue tratado de “sujeto de interés” por el gobierno estadounidense, debido a sus aparentes vínculos con ideologías comunistas y su “liderazgo” en la región.
Los seguimientos a Bosch se dieron antes, durante y después de que ostentara el poder en la isla.

No obstante, mientras el exgobernante estuvo exiliado en Costa Rica, fue objeto de vigilancias.
Incluso, su residencia llegó a ser intervenida por los agentes, de acuerdo con otro memorando del 21 de mayo de 1951, que este medio también logró encontrar.
"El 8 de marzo de 1951 se instaló un sistema de vigilancia técnica en la residencia de Juan Bosch, líder revolucionario caribeño, utilizando los servicios de un empleado de la compañía telefónica, de apellido Salazar, a través de 'Humanist' (nombre asignado a un espía). 'Humanoid' y 'Humanist' realizaron la vigilancia por turnos, pero a intervalos separados.
"Poco después, se observó que algunos residentes de la zona mostraban un interés excesivo en las actividades de la casa de vigilancia y, al mismo tiempo, se producían misteriosas explosiones de bombas en San José. 'Humanist' supo que la Policía había recibido un informe de que personas desconocidas estaban espiando el aeródromo, adyacente al puesto de vigilancia, y que posiblemente fabricaban las bombas. La vigilancia se suspendió y el equipo se trasladó el 20 de marzo", establece el archivo.
El político Rolando Araya refirió que Bosch era “como un hermano” de José Figueres. Asimismo, mencionó que “Don Pepe” llegó a comprender “algunos excesos” en los que el exmandatario por supuestos vínculos “no aprobados por la CIA” con Fidel Castro (Cuba).
La desclasificación ordenada por Donald Trump está prevista para incluir alrededor de 80.000 documentos relacionados con el asesinato de John F. Kennedy, ocurrido el 22 de noviembre de 1963.
Aquel magnicidio estuvo marcado por un profundo descontento político, asociado con la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética (URSS), así como la Crisis de los Misiles en Cuba.
Precisamente, parte de importante de los archivos publicados describen las presiones ejercidas por la Agencia Central de Inteligencia a Costa Rica y otros países, con el objetivo de evitar la influencia de Cuba en la región.