Liberación Nacional enfrentará una nueva realidad a partir de mayo en el Congreso
La fracción entrante de los verdiblancos define su organización interna y se prepara para contactos con el resto de las fuerzas políticas que integrarán la próxima Asamblea Legislativa.
Esta vez, casi todo será diferente para el Partido Liberación Nacional (PLN). Si bien, durante los últimos 12 años, los verdiblancos fueron la principal fuerza de oposición, nunca en todo ese tiempo lo hicieron en la condición actual.
Aunque la agrupación más histórica del país conservará una fracción de un tamaño similar en la próxima integración de la Asamblea Legislativa a la que ostenta en la actualidad, esta no será la bancada mayoritaria. De hecho, 14 escaños separan a Liberación Nacional del Partido Pueblo Soberano (PPSO).
Con sus 31 curules, la que será fracción de gobierno tendrá una mayoría absoluta y ello le permitirá controlar —por ejemplo— el Directorio por los próximos cuatro años. Consecuentemente, esa agrupación podrá establecer quienes integran las comisiones.

La mayoría que tiene en la actualidad el partido verdiblanco le ha permitido a través de negociaciones un dominio de ese órgano del Congreso en las últimas cuatro legislaturas, en las que quien ha presidido ha sido Rodrigo Arias.
Pueblo Soberano no tendrá ni siquiera que entablar acercamientos, puesto que, si sus diputados votan en bloque, tendrán los apoyos necesarios para elegir a quienes deseen en los puestos que se propongan.
Tal situación la tienen clara en las tiendas verdiblancas, explicó en entrevista con Teletica.com el jefe de fracción de la futura bancada de Liberación Nacional, Álvaro Ramírez.
"Evidentemente, esto cambia un poco la forma en que se operaba en el pasado, pero no nos parece que eso impida ni limite la posibilidad del partido de incluir a partir de propuestas sólidas y de capacidad de negociación y eso es lo que vamos a llevar a la Asamblea", comentó el economista de profesión.
Ramírez descartó que Liberación Nacional vaya a aspirar al Directorio y apuntó que, en su lugar, las baterías estarán dirigidas a buscar una buena gestión parlamentaria y un control político efectivo desde el Plenario.
Las líneas trazadas para lograr ese objetivo incluyen la defensa de la democracia, la generación de oportunidades para los ciudadanos y la promoción de soluciones mediante diálogo con las demás fracciones.
"Nuestro interés principal es más bien centrarnos a dialogar con todas las bancadas que tienen interés en discutir soluciones para los problemas del país y desde las comisiones podemos hacer ese trabajo, y no necesariamente desde las presidencias de las comisiones o el Directorio. Nosotros no estamos interesados en los puestos, estamos interesados en las soluciones", enfatizó el vocero verdiblanco.
"Yo creo que el tema de posiciones, al final de cuentas, no es lo que define la efectividad de una palabra parlamentaria. Nosotros podemos ser muy efectivos desde los distintos espacios de participación que tengamos", agregó.
Para lograr esos acuerdos, aseguró Ramírez, es necesario construir propuestas sólidas y tener capacidad de persuasión.
En esa línea, el futuro jefe de fracción dijo haber visto con buenos ojos el llamado de la presidenta electa Laura Fernández a una “concertación nacional”, en el que impere el diálogo, se bajen las banderas de los partidos y se trabaje para buscar soluciones a los problemas del país.
Recién la semana pasada, el partido culminó lo que denominó una “fase interna de trabajo”, que derivó en la designación del economista como vocero de la próxima bancada, así como de Iztarú Alfaro como subjefa.
Se espera que desde este lunes inicien los contactos más formales con el resto de agrupaciones que tendrán representación en el Congreso.
Algunos de los contactos ya establecidos incluyen un encuentro entre Ramírez y la legisladora electa de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), Claudia Dobles, así como el intercambio de una propuesta de pacto de oposición con el Partido Frente Amplio (PFA).

