Monóxido de carbono: el letal gas hallado en habitación donde murió hijo de exYankee
Según un experto de Bomberos, una pequeña concentración puede matar a una persona en tan solo 15 minutos.
El reciente fallecimiento de Miller Gardner, hijo del exjugador de los Yankees de Nueva York, Brett Gardner, ha puesto en el centro del debate los peligros del monóxido de carbono, un gas que puede causar la muerte en cuestión de minutos.
Según los reportes preliminares del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), se hallaron niveles importantes de esta sustancia en la habitación de un hotel en Manuel Antonio, Quepos, donde vacacionaba la familia Gardner; lugar, además, donde ocurrió el trágico suceso.
Miguel Araya Álvarez, coordinador del Programa de Investigaciones de Incendios del Cuerpo de Bomberos, explicó a Teletica.com los peligros de esta sustancia.
“El monóxido de carbono es un material que se genera, por lo general, producto de la combustión de equipos, como por ejemplo generadores o algunos aparatos que utilizan algún combustible de fósil, de gasolina, Diésel. Su presencia en un espacio cerrado sin ventilación adecuada puede resultar fatal en un corto período de tiempo.
“Químicamente, no se puede ver, no se puede oler, pues tampoco percibirlo, lo que dificulta la identificación temprana de una fuga. Además, el efecto que genera en el cuerpo es que las personas se van quedando dormidas, de hecho, esa es la sensación que genera, pero sin darse cuenta, hasta que llega un punto en el que el oxígeno ya no es suficiente en el ambiente y ya las personas pueden fallecer”, dijo Álvarez.
Los niveles de concentración del gas en el aire determinan la rapidez con la que puede causar estragos en la salud humana.
“Imagínese que con una concentración del 0.1% de monóxido de carbono en el aire, las personas pueden tener afectaciones en una hora. Y si la concentración es de 1% de monóxido de carbono en el aire, ya en 15 minutos podría una persona estar falleciendo”, detalló Araya Álvarez.
El médico internista Marco Vinicio Boza también explicó la razón por la que el monóxido de carbono resulta tan peligroso para el cuerpo humano.
“El cuerpo humano necesita el oxígeno para vivir, sin oxígeno morimos. El oxígeno nos llega a través del aire que respiramos, el aparato respiratorio lo integra al aparato circulatorio y de ahí con la molécula que se llama hemoglobina que está en los glóbulos rojos, el oxígeno viaja a todo el cuerpo. Sin embargo, cuando una persona inhala monóxido de carbono, la hemoglobina lo absorbe con mayor facilidad que el oxígeno, bloqueando su transporte y causando intoxicación.
“La hemoglobina es 250 veces más afín al monóxido de carbono que al oxígeno, lo que significa que al inhalar este gas, el oxígeno no puede llegar a los órganos vitales. Como consecuencia, los dos órganos del cuerpo humano que dependen más de los buenos niveles de oxígeno son el corazón y el cerebro. Cuando una persona se intoxica con monóxido de carbono, empieza a tener progresivamente daño en su corazón y cerebro”, señaló Boza.
La intoxicación puede derivar en consecuencias fatales como un infarto, trastornos del ritmo cardiaco que pueden ser mortales, la capacidad de contracción del corazón se disminuye cuando hay una intoxicación por monóxido y hay un estado de insuficiencia cardiaca aguda. Estos efectos pueden llevar a la muerte si la persona no recibe ayuda a tiempo.
Araya enfatizó que “es importante que las personas conozcan cuáles son las fuentes de combustión” y aseguró que “pasa mucho cuando hay personas que realizan trabajos confinados que utilizan equipos de combustión, por ejemplo, plantas generadoras, algunas máquinas de soldar, equipos de bombeo que utilizan gasolina”.
En estos casos, la ventilación adecuada es clave para evitar acumulaciones peligrosas del gas.
Expertos recomiendan el uso de detectores de monóxido de carbono en el hogar, evitar el uso de generadores o calentadores en espacios cerrados y asegurar una ventilación adecuada en áreas donde haya combustión. La información y la prevención pueden salvar vidas.
Caso Gardner
Miller Gardner, de 14 años, hijo del exjugador de los Yankees, fue hallado sin vida el pasado viernes 21 de marzo en la habitación de un hotel en Manuel Antonio, donde vacacionaba junto a su mamá, papá y hermano de 16 años.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó, de forma preliminar, que se descarta la asfixia como causa del fallecimiento, hipótesis que inicialmente se había manejado porque la familia Gardner se había intoxicado con comida.
Sin embargo, el análisis de la habitación donde murió el hijo del exYankee dio un giro a las investigaciones este lunes, luego de que el director del OIJ, Rándall Zúñiga, informara que se encontró una alta concentración de monóxido de carbono.
"Se detectaron altas emanaciones de contaminación de monóxido de carbono en esa habitación, lo cual nos lleva hacia una línea investigativa en la que pareciera ser que esta persona pudo haber fallecido por inhalar estos gases tan peligrosos", comentó Zúñiga.
Según el jerarca de la Policía Judicial, se hallaron hasta 600 partes por millón, “cuando lo correcto debería ser cero”.
Zúñiga detalló que al lado de la habitación en la que murió el joven existe un “cuarto especializado de máquinas”, por lo que se presume que de ahí pudo venir la contaminación.