Emprendedor de 73 años encuentra en trapiche la energía para superar duelo
Luis Ángel Espinoza conserva la esencia de la caña de azúcar en todos los productos que vende.
Conozca la inspiradora historia de Luis Ángel Espinoza Muñoz, un hombre de 73 años que encontramos durante nuestra visita a Santa Cruz, Guanacaste. Su llamativo puesto en la Finca La Intriga, ubicado en el pueblo Chapernal de Diriá, captó nuestra atención y decidimos hacer una parada.
A la orilla de la carretera, nos recibió un trapiche y un gigantesco letrero escrito a mano con pintura de aceite, que decía "Jugo de caña El Trapiche". Junto a él, un carretillo rebosante de naranjas y guabas, aprovechando la temporada para disfrutar de los frutos de estas exóticas vainas de color verde claro.
Bajo un techo de palmeras se encuentra el puesto de Luis, donde ofrece miel de abeja pura, rosquillas y otros panes. Durante nuestra conversación, nos reveló que enviudó hace año y medio, y que el proceso de duelo no ha sido fácil. Sin embargo, la ilusión de emprender este negocio lo mantiene lleno de energía. Compartir con sus clientes y moler la caña para extraer su jugo se ha convertido en toda una experiencia, tanto para los visitantes como para él, quien ejerce con orgullo su rol de buen anfitrión.
Luis construyó personalmente el trapiche que utiliza, diseñado de manera práctica para ser operado por una sola persona.
Los detalles fascinantes de este singular personaje los puede encontrar en el video adjunto.