La calima es un fenómeno meteorológico común; pero, este año, cobra especial relevancia por las erupciones del Volcán Poás.

Esta se entiende como la suspensión de partículas de polvo u otros químicos en el ambiente, provocada por el poco flujo de viento que caracteriza a marzo y abril, que es cuando los vientos alisios sufren una disminución, según la meteoróloga Rebeca Morera (vea video adjunto de Telenoticias).

"Hay dos tipos de situaciones que se dan. Una es de tipo natural, como la ceniza o erupciones volcánicas. Así como las actividades del ser humano, como las quemas agrícolas que se dan en esta época del año. La ausencia de lluvias y el poco flujo de viento genera que se mantengan en el ambiente", añadió la especialista del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).

Por su parte, el vulcanólogo Maarten de Moor explicó que la actividad del coloso en este momento está marcada por erupciones constantes y pequeñas, de ceniza muy fina.

"Eso afecta más a la gente vulnerable, como niños, adultos mayores o con problemas respiratorios. Esas erupciones son muy frecuentes, aunque son a pequeñas o de moderadas de energía, la continuación de ese proceso es lo que genera bastante ceniza en la atmósfera. Todavía no hay emisiones de mucho volumen de ceniza como en erupciones más grandes, pero esa ceniza si tiene afectación", apuntó el experto del Observatorio Vulcanológico y Sismológico (Ovsicori).

Pese a ello, las consultas en los establecimientos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se mantienen normales e, incluso, han mostrado una tendencia a la baja.

Así se desprende de datos compartidos por la institución administradora de los centros de salud públicos ante una solicitud de Teletica.com.

De hecho, la mayoría de atenciones por estas patologías se registró en la semana del 3 al 9 de marzo, mientras que el punto más bajo se alcanzó entre el 17 y 23 de ese mes.

El grueso de las consultas se hicieron en el Hospital San Francisco de Asís, en Grecia, mientras que las menores en el Área de Salud de Poás. Sin embargo, en Zarcero solo se registraron dos casos con síntomas leves, en Poás tres y Río Cuarto no registra uno solo en el periodo antes indicado.

Tanto el San Francisco de Asís como el Área de Salud de Grecia mantienen el ritmo usual de consultas por patologías respiratorias (pacientes atópicas, cuadros respiratorios, entre otros).

El director de ese hospital, Luis Diego Alfaro, descartó que se haya reportado algún aumento en las consultas, como sí ocurrió mientras el volcán estuvo activo el año pasado, cuando las atenciones se duplicaron respecto al promedio.

"La actividad volcánica no está generando ningún impacto en la cantidad de atenciones por cuadros respiratorios", puntualizó el doctor.

Recomendaciones

La inhalación de ceniza puede derivar en la irritación de vías respiratorias, así como en cuadros asmáticos o de rinitis.

Por ello, el director del Hospital San Francisco de Asís, Luis Diego Alfaro, pidió no exponerse a quienes son alérgicos o asmáticos que reaccionan fuerte a la exposición al polvo o los químicos.

"Obviamente, por cuestiones de trabajo, estudio, etc., muchas de estas personas tendrán que salir a ambientes contaminados. Una de las posibilidades que tienen es el uso de la mascarilla, que es la principal barrera para evitar ese tipo de afecciones.

"Y lo otro fundamental es que las personas que tienen ya una condición previa, como alergias o reacciones fuertes respiratorias ya propias de su condición, lo recomendable es que utilicen el medicamento de base, no cuando están en crisis, sino más bien de manera preventiva", mencionó el médico.

De momento, el centro médico trabaja con normalidad.

Alfaro indicó que, aunque no ha sido necesario, en otras ocasiones el hospital ha demostrado tener la capacidad para atender hasta el doble de pacientes.

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