Samuel e Isaac: una historia de amor, lucha y aprendizaje en el camino del autismo
Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, una fecha que invita a mirar más allá de las etiquetas.
Entre colores, pinceles y risas, así transcurre gran parte de la vida de Samuel e Isaac Arévalo Rivera. Dos hermanos que, desde casa, construyen su futuro, en medio de retos, pero también de enormes logros (ver video adjunto).
Ambos viven con trastorno del espectro autista, y junto a su familia enfrentan cada día con una mezcla de perseverancia, fe y amor incondicional.
Un inicio que marcó sus vidas
La historia de Samuel e Isaac comenzó antes incluso de llegar a casa. Nacieron con apenas siete meses de gestación. Isaac permaneció hospitalizado durante un mes por su bajo peso, mientras que Samuel vivió momentos críticos al nacer sin signos vitales. Los médicos lograron reanimarlo, pero la falta de oxígeno dejó secuelas en su movilidad.
Su mamá recuerda que el camino no ha sido fácil. Samuel necesitó terapias constantes y logró caminar hasta los 3 años. Hoy, aún enfrenta algunas dificultades al caminar y utiliza zapatos ortopédicos.
A esto se suman los retos económicos para acceder a terapias y las dificultades del sistema de salud, donde la atención no siempre llega con la frecuencia necesaria.
Pero más allá de lo médico, hay algo que ha dolido aún más: la falta de empatía.
“Es frustrante ver cómo la gente los mira mal o las críticas que uno escucha como padre”, cuenta su mamá, Cecilia Rivera.
Hoy, Samuel e Isaac asisten al colegio.
Cada etapa ha sido un nuevo comienzo, un proceso donde la familia ha tenido que estar presente, acompañando de cerca su educación y buscando los apoyos que necesitan.
El miedo al rechazo o al bullying siempre está presente, pero también lo está la esperanza. Porque cada avance, por pequeño que parezca, representa una gran victoria.
En este camino, la familia ha encontrado apoyo en la Fundación Mariposa Azul.
Ahí han participado en capacitaciones, talleres de arte y distintas actividades que fortalecen tanto a los chicos como a sus padres. Espacios que no solo enseñan, sino que también acompañan.
Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, una fecha que invita a mirar más allá de las etiquetas. Porque detrás de cada diagnóstico hay historias como la de Samuel e Isaac.

